¿Adoptar un cachorro o un perro adulto?

¿Adoptar un cachorro o un perro adulto?
Adoptar un perro adulto o cachorro

Tomar la decisión de adoptar un cachorro o un perro adulto es de por sí una opción de suma importancia que debe ser reflexionada como personas responsables y nunca tomada a la ligera.

Tras una reflexión por parte de toda la familia, si decides adoptar, no cabe duda de que le estás dando una oportunidad a un ser vivo que la necesita y, al mismo tiempo, le estás salvando la vida a otro que puede ocupar su lugar en el centro.

Adoptar un cachorro

Las ventajas de adoptar un cachorro son evidentes. ¡A quién no le gustaría coger a una de esas bolitas de pelo juguetonas y torpes! Muchas personas prefieren adoptar un cachorro para educarlo y adaptarlo a sus costumbres.

La educación del cachorro es, por tanto, un aspecto fundamental. Debes tener en cuenta que tendrás que dedicarle parte de tu tiempo libre. Por ejemplo, debes tener paciencia para enseñarle a hacer sus necesidades en los lugares apropiados. Y, ¿has pensado que al principio puede mordisquearlo todo? No porque sean malos, ¡ni hablar! sino porque lo necesitan sus dientes, ¡como todos los bebés, incluso humanos!

También puede llorar por la noche y cuando se encuentre solo en casa, hasta que se adapte a tu ritmo de vida.

Cuando adoptas un cachorro, no siempre es fácil saber cuánto crecerá y si será de tamaño grande o pequeño. Por lo tanto, su aspecto también será algo importante a considerar pero de lo que no siempre estaremos seguros, pues los rasgos que te enamoran de un cachorro pueden variar mucho a lo largo de su crecimiento y acabar siendo algo distinto a lo que imaginabas.

Nunca olvides que adoptar supone también gastos de adopción, gastos veterinarios obligatorios, como la vacunación y la esterilización, amén de los gastos de alimentación.

Adoptar un perro adulto

Un perro adulto suele ser más tranquilo y educado y, por lo general, está acostumbrado a hacer sus necesidades en la calle. Tampoco necesita mordisquear y, en cuanto se acostumbre a ti, puedes dejarlo solo en casa con más tranquilidad.

Lo mismo ocurre con el carácter. En el centro donde lo adoptes pueden informarte si es sociable y si se lleva bien con otros perros y otros animales y/o niños.

Por último, y mucho más importante de lo que se piensa, un perro adulto tiene el tamaño y aspecto definitivo. Por lo general tiene realizadas todas las analíticas y probablemente ya lo hayan esterilizado.

En resumen

Optes por un cachorro o por un perro adulto, debes tener en cuenta tu ritmo de vida a la hora de elegirlo: si no puedes dedicarle mucho tiempo, preferirás un perro tranquilo, pero si tienes una casa grande, una finca con espacio al aire libre o piensas hacer mucho ejercicio con él y dar largos paseos, un perro más enérgico sería idóneo.

Sea cual sea tu elección, tu nuevo compañero estará siempre agradecido por la oportunidad que le diste y enseguida cogerá cariño a su nueva familia.

Publicado por Pilar Aparisi López