El coste de nuestros amigos peludos

El coste de nuestros amigos peludos
Perros en Adopción Coste y Dinero

Que, como dice la letra de la canción “el cariño verdadero, ni se compra ni se vende” está fuera de discusión. Pero como todo en esta vida tiene unas repercusiones crematísticas, nuestros amigos peludos también inciden en la economía de cualquier propietario.

Es una cuestión importante, que no se debe pasar por alto a la hora de adoptar un animal. Y será mejor y más prudente que pospongamos la decisión si calculamos que no podremos hacer frente a los costes que genera el cuidado y manutención de nuestro compañero.

Como todo, esto también dependerá de las circunstancias específicas de cada individuo, pero…

¿Cuánto puede suponer su mantenimiento en términos generales?

Analicemos detenidamente algunos de los gastos generales más importantes:

Microchip identificativo.
Se hace sólo una vez, al adoptar al animal. (Implantación o cambio de titular si lo había previamente)

Vacunación anual.
Rabia (obligatoria) y otras enfermedades.

Desparasitación interna cada tres meses.

Desparasitación y prevención de parásitos externos mediante collar o pipetas.
El veterinario aconsejará frecuencia, según la época del año y la zona en que el animal habite. Málaga, por ejemplo es zona endémica con alto riesgo de contraer leishmania por abundancia del mosquito responsable de su transmisión.

Castración.
Como este es un tema de suficiente interés e importancia se tratará de ello en un artículo específico.

Alimentación.
Existe una amplísima gama de piensos, que varían en calidad y precio. Hay que tener en cuenta que un pienso excesivamente barato quizá a la larga no nos suponga un ahorro bien entendido porque, como en los humanos, una alimentación óptima y equilibrada redundará en la salud de nuestro perro. Naturalmente la ración diaria que le suministremos varía (y mucho) en función de la raza, la actividad, y, sobre todo, su peso y su tamaño.

Equipamiento o ajuar.
Consistente en correa y collar o arnés, bozal si hiciese falta, cama, bebedero y comedero, básicamente. Aquí se podría incluir una lista tan larga como nos apetezca, pues tanto los comercios del ramo como las tiendas solidarias ofrecen muchísimos objetos específicos y atractivos en los que entrarían accesorios varios: abriguitos, juguetes o mordedores, cinturón o arnés de seguridad para el coche, protectores de tapicería, peines, objetos de entrenamiento, champús, etc.

Gastos veterinarios inesperados.
Este apartado es el que puede resultar más trascendente por su importancia para la vida de nuestro perro y porque en ocasiones sí se convierte en un capítulo gravoso. Hay que considerar que nuestro compañero es vulnerable como cualquier ser vivo y es susceptible de contraer enfermedades o sufrir accidentes. En ambos casos nos enfrentaremos a la posibilidad de cirugías, pruebas diagnósticas, y/o tratamientos largos y costosos, a veces de por vida. Atender a nuestro perro es una responsabilidad insoslayable, tanto más cuando su salud o su vida están en situación adversa. Y nadie nos garantiza una salud a prueba de bomba. Incluso un perro sano y fuerte, con el paso de los años, sufre, igual que cualquiera de nosotros, de achaques que comprometen o menoscaban su estado.  Siempre debemos tener presente que puede enfermar y no nos tiene más que a nosotros para que le procuremos curación y alivio.

¿Se acaban aquí los capítulos de costes?

Básicamente sí… pero en cuestión de desembolsos siempre podemos ir más lejos de lo que en un principio nos habíamos planteado y que, según qué casos, se pueden suscitar:

  • Servicios de un educador o etólogo si el animal presenta alguna problemática que nosotros no sabemos resolver o manejar (ladridos, agresividad, miedos, fobias, adiestramientos específicos, etc).
  • Peluquería canina en aquellas razas que así lo demandan. (Cortes de pelo, baños, tratamientos, etc).
  • Desperfectos. Arreglos o sustitución de lo que el animal -en especial cachorros- pudiese romper o estropear.
  • Seguros, bien de responsabilidad a terceros (caídas, accidente que el animal pudiese producir o daños a objetos o personas) o de la salud del propio perro (lo ofrecen empresas y clínicas veterinarias con variada cobertura).
  • Gastos en viajes. De alojamiento en residencia si nos ausentamos. Si nos acompaña, tendremos que pagar un suplemento para alojarse con nosotros, si el establecimiento lo permite, y sacarle su billete de tren o avión.

Lo que jamás cambiará ni está tasado es un largo repertorio impagable: la alegría, el amor que te manifieste, su mirada leal, su confianza ciega, su entrega y la adoración que te profese. Todo ello es… ¡deliciosamente gratuito!

Publicado por Arquepe